El juego, la relación y el entorno como base para un desarrollo seguro.
infancia
La infancia es un tiempo de profunda dependencia relacional. El bienestar de niñas y niños no puede entenderse separado del entorno que los sostiene. Por eso, cuando aparecen dificultades, el proceso terapéutico requiere también de la participación y disponibilidad de los padres, ya que son una parte esencial del sostén que permite recuperar seguridad, continuidad y desarrollo.
El trabajo terapéutico en esta etapa se orienta a comprender lo que la niña o el niño expresa a través de su conducta, regular su experiencia emocional y favorecer que aquello que está bloqueado pueda encontrar vías de expresión y cambio.
Se trabaja especialmente con:
Ansiedad infantil, miedos intensos, ansiedad por separación, tristeza persistente, dificultades en la regulación emocional y somatizaciones.
Problemas de conducta, rabietas intensas o desregulación frecuente, dificultades en la autoestima y alta sensibilidad.
Acoso o bullying, abuso sexual, dificultades en los vínculos y el apego, celos entre hermanos, conflictos familiares o escolares.
Procesos de separación o duelo, cambios familiares importantes, dificultades de adaptación (mudanzas, cambio de colegio, nuevas configuraciones familiares), dificultades en el sueño infantil y enuresis nocturna.
A veces, el primer paso es simplemente encontrar el lugar adecuado para hablar.
Si sientes que es el momento de poner en movimiento lo que hoy parece bloqueado, estaré encantada de escucharte.